Take a fresh look at your lifestyle.

Palabras del Pastor

0 28

Lucas (2,22-40)

Muy queridos hermanos y hermanas, especialmente a ti querida familia, que la luz de Jesucristo ilumine siempre tu hogar y que te traiga todo el amor necesario para que vivan como una comunidad de amor. No te olvides nuestro lema: “Somos familia, Camino de Santidad”.

Estamos siguiendo a Jesús en el tiempo ordinario como sus discípulos y la palabra de Dios a través del evangelista San Lucas, nos ubica a Jesucristo en un momento muy importante de su vida. Está muy relacionado con lo que hemos celebrado en el mes de enero que ya termina y empezamos el mes de febrero, mes en el que celebramos la fiesta de la Candelaria una fiesta que nos recuerda aquella ceremonia a la cual Jesús fue llevado junto con sus padres, con José y María a los 8 días de su nacimiento.

¿Y porque llevaron José y María al niño al templo? para presentarlo porque era la costumbre según la ley judía; cuando entran María, José y el niño Jesús al templo de Jerusalén para cumplir con este rito ordenado por la ley judía. Aparecen dos personajes, el anciano Simeón a quien Dios le había prometido que antes de morir vería al Mesías y otra ancianita llamada Ana que había quedado viuda hace muchos años y se entregó a servir a Dios en el templo, esperando también algún día ver al Salvador del mundo, ella oraba todos los días pidiendo a Dios para que enviará a su Mesías, su Salvador. En este contexto aparece Ana y Simeón, él reconoce que el niño Jesús es el Mesías, la luz que ha venido a iluminar al mundo y comienza a darle unos consejos a María, como tiene que educar a su hijo, y que misión Dios le ha dado a la Virgen María; luego viene Ana quién también reconoce al Mesías, e inspirada por Dios comienza a proclamar a todos que este niño es enviado por Dios para ser el Mesías y Salvador.

Este es el texto que nos trae San Lucas; la fiesta que celebramos hoy en toda la Iglesia Universal, se llama la fiesta de las luces, la luz es la Candelaria por eso la Virgen lleva en su mano una vela encendida, representando su hijo Jesús.

¿Que nos recuerda eso a nosotros como cristianos? Nos hace volver la mirada a la gran responsabilidad que tiene la familia cristiana de formar y educar en la fe a sus hijos, ¿por qué van María y José al templo a los 8 días del nacimiento de Jesús?  Lo hacen para cumplir la ley y lo hacen con mucho amor y respeto porque como buenos seguidores de Dios, ellos quieren llevar su vida conforme a lo establecido por Dios eso es importante en nuestras familias. Muchas veces nuestras familias retrasan el bautismo de los hijos buscando un buen padrino, buscando tener dinero, buena condición o hacer una buena fiesta y se olvida que según lo establecido por nuestra religión católica el niño tiene que ser bautizado por lo menos a 8 días o cercano a su nacimiento para que no pierda el don de ser hijo de Dios y miembro de la Iglesia, esta falta de responsabilidad e interés es un llamado que Dios nos hace ahora con esta fiesta y en este año de la familia.

Papá y mamá, no descuides esa gracia que Dios te entrega a ti como responsable de la familia de transmitirla a los hijos, pues de pequeñitos ya deben de estar encaminados en la fe de los padres, porque ellos son los que piden el bautismo para su hijo. En los tiempos de Jesús, cuando Él cumplió 8 días de nacido no había Bautismo, pero apareció cuando cumplió 30 años, pero ellos seguían la costumbre y la tradición Israel.

En segundo lugar, es del anciano Simeón quién le dice a María cuál es su papel de madre; esposa y qué responsabilidad tiene en el hogar, de educar a su hijo en el camino de la fe. Querida mamá hoy en día con tantos problemas que vivimos en las familias y estamos sometidos a una serie de preocupaciones, mamá no descuides tu papel de educar a tus niños, tú eres como un sacerdote en medio de tu familia, que no haya un día que no les hagas rezar dándole gracias a Dios, dirijan la oración antes de comer un alimento, creen espacios de formación con sus hijos, ese el papel que le toca una madre cristiana, dar un buen testimonio con su esposo frente a sus hijos de lo que significa el diálogo, la comprensión y perdón. El ponerse de acuerdo no solamente es preocuparse de lo material, también no debemos olvidarnos que hay cosas que si no se hacen en la niñez no van a hacerse nunca más en la vida y queda un vacío.

Al final también te pido, querida familia, hablen de Jesús, también este evangelio pide que sea una familia evangelizadora, que proclamen su alegría.

Antes al entrar a una casa y ver el cuadro de Jesús hablaba que esta familia era cristiana, hoy en día lo hemos dejado de lado, dejemos que Jesús ocupe un lugar en tu familia, tienes que hablar de Él no solamente con los labios sino también con el testimonio.

Que nuestro Señor Jesucristo bendiga tu familia y le traiga luz en esta fiesta de la Candelaria, de la fe y alegría y del amor, y no te olvides nuestro lema “Somos familia camino de santidad”.

Que el Señor te bendiga, en el nombre del Padre. del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

+ Richard Daniel Alarcón Urrutia

Arzobispo Metropolitano del Cusco

¿Qué opinas?

Su dirección de correo electrónico no será publicada.