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Palabras del Pastor

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San Juan 20, 1-9

 ¡Aleluya, Aleluya, Aleluya, Jesucristo ha resucitado!, muy queridos hermanos y hermanas, en este día solemne de la Pascua nos unimos a la Iglesia que celebra el triunfo de Jesucristo sobre la muerte, sobre el mal, sobre el pecado y sale victorioso del sepulcro para darnos una nueva vida.

Jesús resucitado, representado en el Cirio Pascual, nos acompaña en el día de su resurrección, la Iglesia vive de Jesús resucitado, la Iglesia está acompañada de Jesús resucitado, y esa es siempre nuestra gran esperanza y nuestra gran confianza.

El evangelio nos presenta el día de hoy a María Magdalena, que va al sepulcro a encontrarse con un muerto y lo encuentra vacío, solo encuentra los lienzos que envolvieron el cuerpo del Señor, ya no está Jesús muerto, porque Él ha resucitado.

El día de hoy acompañamos a Pedro y Juan que inmediatamente salen corriendo a ver si son ciertas las palabras de María Magdalena, y Pedro el primero en entrar, da testimonio de la tumba vacía, todos estos mensajes que han quedado como datos históricos son el fundamento de nuestra fe, ¿por qué buscan entre los muertos, al que está vivo? Jesús ya no está aquí, le dijo el Ángel a María, Jesús ha resucitado y está celebración debe ser para nosotros muy especial, por la Semana Santa que hemos pasado en nuestras cartas, única en toda nuestra vida y ojalá Dios quiera que sea la única vez, semana que quedará grabada como parte de nuestra historia.

Pero ¿que esperamos?, que así como Jesús venció a la muerte y al pecado, que también venza este virus maligno que se ha expandido en toda nuestra humanidad, su resurrección nos tiene que dar esa fortaleza, ese ánimo, esa esperanza, que esta Pascua sea renovar tu fe con una visión optimista, no pesimista, porque yo sé y siempre escuchamos testimonios sobre esta pandemia del Covid-19 y nos está dejando una lección muy grande y creo que después que todo esto pase, y de hecho va a pasar, con Cristo todo vuelve a nacer, nos va a traer una nueva manera de vivir, de pensar, de colocar los valores más importantes en la vida de la persona, en la familia, en nuestra sociedad, en nuestra misma Iglesia; saquemos frutos positivos, aquello que nos ayude, aprovechemos esta desgracia que estamos y seguiremos viviendo, pero que si todos ponemos un granito de arena junto a Cristo resucitado, vamos a vencer y vamos a lograr salir y devolver otra vez la salud a nuestra sociedad y a nuestras familias.

Hemos vivido quizás estos días de temor, de angustia, porque todos hemos visto cómo se ha ido expandiendo este virus entre nosotros, Dios quiera que no lleguemos a los niveles de otros países, pero al menos que podamos ver que este esfuerzo sea un avance y no un retroceso, y eso va a depender mucho de la responsabilidad que todos nosotros ,tengamos mucha fe, mucha esperanza, Cristo ahora ha resucitado en el corazón de sus familias, en el corazón de cada uno de los cristianos, esa llamita de Cristo no ha muerto, está viva, que los siga protegiendo, que los siga iluminando, y nos haga tomar conciencia de la responsabilidad de luchar contra todas las cosas que nos hacen daño, hacen daño a la sociedad y no permiten tener la  paz , la tranquilidad y la felicidad como Jesucristo quiere que la tengamos.

Agárrate del Cirio Pascual, pídele al Señor que no deje de cubrirte y protegerte, hermano Dios quiera que, a tu hogar, a tu familia, no llegue este mal y si en caso llega, pídele al Señor para que te de la fortaleza necesaria y para que pronto logren recuperar la salud algunos hermanos que quizá van a ser contagiados por este virus.

Que Cristo resucitado te llene de ánimo, de esperanza, pues este tiempo prolongado de la emergencia nacional terminará y nos volveremos a reencontrar en nuestros templos, volveremos a vivir nuestro bautismo en nuestros lugares de oración, de culto, esa es nuestra esperanza y no debemos de retroceder.

Que el Señor resucitado te dé, en medio de tu familia, una feliz Pascua de resurrección, que el Señor te colme de bendiciones en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

+ Richard Daniel Alarcón Urrutia

Arzobispo Metropolitano del Cusco.

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